Laboratorio Derecho: juego de palabras, hemisferio cerebral derecho y derechos humanos, sobre todo un JUEGO de PALABRAS. Palabras derechas palabras dobladas, el derecho divino de jugar, juegos derechos o doblados...
EDUCACION Y SANACION POR EL ARTE
miércoles, 14 de diciembre de 2011
sábado, 10 de diciembre de 2011
lunes, 21 de noviembre de 2011
psiconáutica
El fundamento de la psiconáutica
Aunque en la filosofía occidental el conocimiento es indisociable del observador individual, existe una corriente secreta, la psiconáutica, que explora lo real desde diversos estados de conciencia: porque la verdad no puede ser percibida y comprendida desde un único punto de vista.
Si un árbol cae en medio del bosque y no hay nadie ahí para escucharlo, ¿hace ruido?
A partir de Aristóteles, y posteriormente y más profundamente a partir de Descartes, la filosofía y la ciencia occidental se han sustentado en la idea de que el sujeto, tal como es, está en condiciones de obtener el conocimiento total y verdadero de la realidad a partir de lo que es capaz de percibir y analizar, sin necesidad de que se deba operar en su percepción o en su consciencia transformación alguna. Es decir, independientemente de las condiciones formales y las reglas del método que se deban respetar, la verdad en su totalidad, para el pensamiento occidental, se presenta llana y naturalmente a la percepción y a la mente analítica del investigador (incluidos los instrumentos empleados por el investigador para expandir el alcance de sus cinco sentidos) sin comprometerlo a este en su propio ser, en la estructura de su propia consciencia, la cual ya se considera adecuada y plena para tener acceso a la verdad.
Esto ha sido el modo natural de concebir el conocimiento para la cultura occidental, al menos hasta el surgimiento de los distintas formas de relativismo posmoderno, desde la epistemología hasta la teoría lingüística, en las que todo lo que era denominado “verdad” para la modernidad comenzó a perder valor ontológico o sentido en sí mismo. Hoy en día, parecen decirnos tantos discursos posmodernos, no existe algo como la verdad, solo construcciones subjetivas del sujeto sobre una realidad que le es en sí y naturalmente inaccesible.
Sin embargo, como señaló agudamente el filosofo e historiador de las ideas Michel Foucault en una de sus obras fundamentales, La Hermenéutica del Sujeto, durante todo el extenso período que llamamos Antigüedad y la historia anterior a este, las cuestiones filosóficas del “qué es la verdad” y “cómo tener acceso a la verdad”, así como las prácticas especificas (muchas y muy diversas) de transformación de la consciencia del sujeto para tener acceso a la verdad, nunca se separaron. No estaban separadas para los llamados “chamanes” de las sociedades prehistóricas, no lo estaban para la extensa historia de la filosofía Oriental, ni lo estaban para los filósofos presocráticos, ni tampoco para Sócrates y Platón. Todas las filosofías antiguas postulaban que la verdad total nunca se da al sujeto con pleno derecho sin operarse en su ser, en su punto de vista, una transformación profunda.
La palabra “psiconáuta” significa “navegante del alma (psique)” y, en términos amplios, refiere a la práctica consistente en experimentar y explorar lo real en y a través de diversos estados de consciencia. Este concepto recupera la idea antigua de que la verdad (es decir, la realidad objetiva y completa) no puede ser percibida y comprendida por el sujeto desde un único punto de vista. Desde una perspectiva no-dualista, la división moderna entre “realidad objetiva” e “interpretación subjetiva” carece de sentido, ya que no es posible hablar de puntos de vista ontológicamente objetivos y subjetivos sobre la realidad sin separar ilusoriamente al sujeto de la totalidad de lo real de la cual forma parte. Holísticamente hablando, no hay realidades objetivas y experiencias subjetivas de lo real, nuestra percepción es nuestra realidad y todo lo que podemos experimentar es realidad, es una parte efectiva de lo real. De todo lo que podemos hablar es de puntos de vista más amplios o integrales y puntos de vista más parciales o falsos respecto de la totalidad de lo real.
En su modelo neurológico de la consciencia, el reconocido psicólogo, filosofo y psiconauta Timothy Leary planteó que nuestra consciencia posee al menos ocho circuitos cerebrales distintos desde los que puede experimentar la realidad: el circuito de bio-supervivencia, el circuito emocional-territorial, el circuito semántico, el circuito socio-sexual, el circuito neurosomático holístico, el circuito neurogénetico colectivo, el circuito de meta-programación y el circuito cuántico no-local, y cada uno de estos circuitos funciona como un “túnel de realidad” distinto para nuestra experiencia perceptiva de lo real, nos da acceso a un aspecto diferente de lo real. En términos generales, nuestra cultura, según Leary, ha avanzado masivamente hasta los primeros cuatro circuitos, quedando un enorme “potencial de realidad” no actualizado. Toda la “verdad” de nuestra cultura se ha constituido fundamentalmente sobre esos primeros cuatro circuitos, dando especial preponderancia al semántico para experimentar y formarse una visión de la realidad.
Pero en términos más amplios, el concepto de “túnel de realidad” refiere a la estructura mental habitual desde la que nuestra percepción funciona. Una estructura formada, primero por nuestro determinismo genéticos y luego, y muy profundamente, por nuestros condicionamientos familiares, sociales y personales, nuestros paradigmas filosóficos y nuestras ideas sobre nosotros mismos y los otros. Nuestro túnel de realidad habitual es la estructura perceptiva de nuestro yo, el centro alrededor de cual este gravita y se define. Al abarcar solo la parte de lo real que entra justamente dentro sus propios límites, nuestro túnel de realidad nos da siempre una visión parcial de lo real, y siempre hay más realidad fuera de nuestros limitados puntos de vista. La búsqueda psiconáutica, para Leary, implica ir más allá de los límites de nuestros túneles de realidad para abrirnos a una experiencia cada vez más amplia e integral de lo real. Siguiendo este enfoque, denominamos “psiconáutica” a la búsqueda, la práctica y la experiencia por las cuales el sujeto efectúa en si mismo las transformaciones necesarias para ampliar su túnel de realidad, es decir, su experiencia y conocimiento de lo real.
En estos términos, el archiconocido (y casi nunca comprendido) koan zen “si un árbol cae en medio del bosque y no hay nadie ahí para escucharlo: ¿hace ruido?” adquiere su pleno sentido. La respuesta a esta profunda paradoja metafísica, agresivamente molesta para el dualismo de la mente occidental es NO, el árbol no hace ruido. No puede hacerlo, ya que no hay escuchador (sea hombre, bestia u otra entidad) que “realice” ese aspecto de la realidad. Esto trata sobre todo el problema del observador y lo observado, y como el observador es en realidad un co-creador de la realidad, ya que, de hecho, todo observador no es otra cosa que un punto de vista cósmico, un aspecto del universo contemplándose (realizándose) a si mismo. Esto es exactamente lo que Niels Bohr estaba diciendo con la famosa “interpretación de Copenhague” de la física cuántica que tanto exasperó a Einstein y al resto de los físicos aún apegados a los fundamentos dualistas de la vieja escuela aristotélica (el llamado “paradigma de la representación”).
Todas las culturas antiguas han cultivado y desarrollado técnicas de transformación de la percepción con este mismo fin, desde el uso de alucinógenos en el chamanismo primitivo y en los cultos de misterios paganos hasta las disciplinas contemplativas del yoga, el sufismo, la askesis griega pre-aristotélica o el budismo zen. Como hijos de una cultura luminosa que en su soberbia se ha auto-restringido a experimentar y comprender la realidad dentro del marco de su único y limitado punto de vista, y como herederos bastardos de antiguas y valiosas tradiciones espirituales a las que la ciencia y las religiones de letra muerta nos han enseñado a menospreciar e ignorar, acaso se encuentra hoy en nosotros la posibilidad de recuperar, de forma responsable e inteligente, estas puertas de acceso a las vastas realidades que, en nuestra miopía, hemos sido educados para considerar inexistentes.
martes, 15 de noviembre de 2011
viernes, 26 de agosto de 2011
CALMA PARA EL ALMA
QUERIDOS AMIGOS,HERMANOS,GUERREROS DE CAMINO.
COMPARTO ESTE MENSAJE PUESTO EN PALABRAS POR LA MISERICORDIA DIVINAS.
ABRAZO INFINITO.
MA GANGA
(MONICA)
Amada sangha,
Alegrías!
Escribo con la intención de traer calma a sus almas, de transmitir bendiciones para iluminar sus corazones. La calma llega a través del recuerdo de su propósito y de la comprensión al respecto de por qué es que las cosas están sucediendo en la intensidad y de la forma en la que están sucediendo en este momento.
Recuerdo que cuando les hablaba al respecto de la gran transición planetaria (especialmente en el 2003 y nuevamente en el 2008, cuando anuncié los tiempos que estaban por llegar), donde convoqué a los guerreros de la luz para la más grande de las batallas ya trabadas en este planeta, pocos pudieron comprenderme. Hoy se que muchos creyeron que la batalla ocurriría en el mundo externo, en forma de catástrofes naturales, (terremotos, tsunamis, volcanes entrando en erupción, el mar invadiendo la tierra, el calentamiento global y sus efectos...), crisis ambiental, crisis en el sistema económico, crisis en el sistema de abastecimiento de alimentos y de agua y otras cosas del estilo. E incluso, aquellos que comprendieron que ella sucedería en el mundo interno, no podrían haber imaginado la dimensión de la intensidad. Ni yo mismo creía que fuera tal dimensión.
Hoy sabemos que, más allá de los reflejos del mundo externo, como todos estos citados arriba, entre otros, el epicentro de la gran batalla está dentro de cada uno de nosotros. Una verdadera revolución de la conciencia está ocurriendo, en la medida en que los aspectos de la personalidad transitan rumbo a la confianza y al amor.
Infelizmente, he visto a muchos de mis amados guerreros de la luz caídos con sus armaduras despedazadas. Algunos heridos y tomados por las fuerzas contrarias. Algunos fueron tomados por el miedo, el escepticismo, orgullo, odio, obstinación, lujuria, avaricia, gula, envidia, celos, mentira...Y algunos, para huir de la batalla, se adormecieron detrás de las máscaras, que fueron rescatadas de los escombros, donde también fueron encontrados viejos vicios que están siendo utilizados para anestesiar el dolor de la transición. Se que muchos, tomados por las fuerzas sombrías, perdieron casi por completo la esperanza real de librarse de la negatividad y de los vicios psicológicos, y en este momento sienten que nada más puede ser hecho. Solamente un milagro o una fuerza que está más allá de ellos podrá rescatarlos. Pero, al mismo tiempo, dudan de la existencia de esa fuerza.
Algunos tienen como un vago recuerdo los momentos en los que estaban cerca de mí, en algunos de nuestros momentos especiales de conexión, o especialmente, dentro del campo de oración en el ashram en India. Y todo parece un sueño.
Si vos no encajas en esta descripción, ¡óptimo! ¡Jay Guru! ¡Alabado sea el Señor! Cuento con vos para continuar en tu propósito y para que me ayudes en el rescate de tus hermanos.
Siento que una poderosa herramienta de ayuda es no participar del correo de una mala noticia. Sugiero que salgas de todo y cualquier círculo de chismes. El chisme es un disturbio para el alma. Es una conversación innecesaria, que generalmente es utilizada como anestesia para la angustia de estar solo. Evita al máximo hablar de terceros en la ausencia de ellos. Mi sugerencia es que si estas en un grupo y este comienza a hablar de un tercero, aléjate momentáneamente y que este gesto sea un recuerdo para todos.
Siento que una poderosa herramienta de ayuda es no participar del correo de una mala noticia. Sugiero que salgas de todo y cualquier círculo de chismes. El chisme es un disturbio para el alma. Es una conversación innecesaria, que generalmente es utilizada como anestesia para la angustia de estar solo. Evita al máximo hablar de terceros en la ausencia de ellos. Mi sugerencia es que si estas en un grupo y este comienza a hablar de un tercero, aléjate momentáneamente y que este gesto sea un recuerdo para todos.
Como Maharaji ji anunció varias veces: Dedíquese a la práctica espiritual. Aunque sin tanta fe. Pare, siéntese y coloque el mantra en la mente. Recuérdese del sol, la luna, de las estrellas, de la selva, del viento, del mar. Recuérdese de alguna referencia de Divinidad y de bienestar. Traiga para la memoria los momentos del samadhi. Y en la medida de lo posible cante y baile. Permita que la luz de la celebración te rescate del valle sombrío de la confusión. Si aún es difícil cantar y bailar entonces pinte, dibuje, exprese los sentimientos en una cartulina con toda entereza posible.
Lentamente comenzarás a recordar en donde caíste y quien te derrumbó. Al identificar el patrón destructivo, no des mucha atención a él. Apenas reconocelo y no te dejes llevar por el encantamiento, si no él te toma de nuevo. La observación desapegada es tu mejor instrumento. Y tal vez tu principal enemigo sea el miedo al éxtasis (de que las cosas realmente se encajen en tu vida de forma correcta, como Dios quiere). Si este miedo esta actuando, es señal de que aún existe apego a algún pacto de venganza no identificado. Aún existe deshonestidad actuando en vos. En este caso, identifica dónde no podés ser vos mismo. Donde aún necesitas usar una máscara o ser canal de la destructividad.
Estos tiempos sombríos van a pasar, en la medida en que integres la sombra y abandones definitivamente al pensador compulsivo, colocándote en el momento presente
El escenario de toda esta batalla es la mente. Si la mente se aquieta, desparece la batalla. Cuando la mente se identifica con el tiempo psicológico, nuevamente los terrores regresan, porque los condicionamientos regresan. La locura regresa. Independientemente del hecho de ser este realmente desafiante, muchos de ustedes ya tienen condiciones de estar inmunes a la negatividad. Si no te sentís inmune, trabaja para conquistar la ecuanimidad mental, pues es ella quien da inmunidad contra la negatividad.
Firmeza en el propósito de servir a Dios, no a los caprichos del ego o del niño herido y egoísta. Recordate renunciar al fruto de las acciones. Trabaja para Dios y no para alimentar la vanidad. Permití que la sincera humildad florezca en tu corazón. Solta la fanfarronería, todo alarde y toda necesidad de medallas por las acciones ofrecidas al señor. Que estas acciones sean tu práctica espiritual.
Quiero recordarles que su arma en esta “batalla” es el amor que fluye de su noble corazón y su escudo es la presencia. El conocimiento permite que hasta la misma idea de batalla desparezca de la mente
Con amor,
Prem Baba
--
*Sachcha Sangha Argentina*
"Prabhu aap Jago, Parmaatma Jago,
Mere Sarva Jago, Sarvatra Jago,
Dukhaantak Khel Kaa Ant Karo,
Sukhantak Khel Prakaash Karo"
"Dios despierta, Dios despierta en mi,
Dios despierta en todos los lugares,
Acaba con el juego del sufrimiento,
ilumine el juego de la alegría."
"Prabhu aap Jago, Parmaatma Jago,
Mere Sarva Jago, Sarvatra Jago,
Dukhaantak Khel Kaa Ant Karo,
Sukhantak Khel Prakaash Karo"
"Dios despierta, Dios despierta en mi,
Dios despierta en todos los lugares,
Acaba con el juego del sufrimiento,
ilumine el juego de la alegría."
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